Un sinfín de rascacielos, islas artificiales con forma de palmera, imponentes edificios y mega superficies comerciales con ostentosos mercados de joyas y piedras preciosas son algunos de los reclamos turísticos de este exuberante país donde el lujo y la extravagancia es lo más común.
Compuesto por siete emiratos, destaca sobre todo Dubái, conocida como la joya del turismo y famosa por sus rascacielos como el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo. También es célebre la capital del país, Abu Dhabi, conocida por la Gran Mezquita Sheikh Zayed, la más bella del mundo.
Una mezcla de tradiciones islámicas, árabes y la afluencia de expatriados han formado una sociedad multicultural en este país futurista. La modernidad y el desarrollo económico y social, impulsado principalmente por la riqueza petrolera, combina con la rica herencia cultural de las tradiciones antiguas del islam. Un equilibrio que se evidencia en su arquitectura, infraestructura y vida cotidiana, donde las costumbres y la innovación coexisten armoniosamente.