Edfu alberga el Templo de Horus, el segundo más grande de Egipto y el mejor conservado de toda la antigüedad gracias a que permaneció enterrado bajo la arena durante siglos. Dedicado al dios halcón, destaca por su monumental pilono de entrada y sus techos intactos, ofreciendo la visión más fiel y completa de cómo lucía un templo faraónico en su época de esplendor.