El Templo de Amada es uno de los templos más antiguos de Nubia, construido durante el Imperio Nuevo egipcio, en el siglo XV a. C. Está dedicado principalmente a los dioses Amón y Ra-Horajti y destaca por sus relieves y pinturas de gran calidad. Fue trasladado para evitar que quedara bajo las aguas del lago Nasser tras la construcción de la presa de Asuán.